Heredar una chatarra

Como heredero universal de mi abuelo espera poder recoger una pequeña suma de dinero y algunos terrenos que según van pasando los años se han ido revalorizando. Sin embargo la cosa ha sido mucho mejor de lo que esperaba.

Mi abuelo dentro de su generosidad para conmigo ha sido muy explicito en su última voluntad, ha dejado muy claro que quiere que viva la vida y la disfrute todo lo que él no pudo disfrutarla. Mi abuelo se vio esclavo de una silla de ruedas cuando apenas comenzó a dar sus signo el Alzheimer, esta enfermedad lo postró en la silla por que acabó olvidando que podía y sabia caminar, por suerte con mucho esfuerzo fuimos atenuando los efectos y aunque al final de su vida no pudo reconocernos ni a mis padres ni a mí, me queda el consuelo de saber que estuve a su lado sin desfallecer todos los días.
MI abuelo me ha dejado un buen legado, los terrenos son geniales y además están en un sitio espectacular, si decido venderlos lo haré por una buena cantidad, en estos terrenos hay unos cuantos coches, dos o tres son clásicos, coches de los de colección que si decido igualmente venderlos me sacaran de la pobreza, alguno de ellos son siniestros por lo que los venderé a un desguace para que saquen de ellos todo lo que puedan.

También me ha dejado un piso en el centro, a mis padres la casa familiar a las afueras, una inmensa finca en la que he crecido y en la que he visto apagarse a mi abuelo. Esta cas perdurará en nuestra familia por muchos años, ya que de mis padres pasará a mí y de mi a mis hijos y espero que así sucesivamente. Un legado familiar que queremos que se perpetúe con el apellido. El abuelo era un viejo gruñón, recuerdo que siempre estaba refunfuñando y por eso no tenía muchos amigos, pero era muy generoso sobre todo con la familia, no podías abrir la boca diciendo que necesitabas algo que al día siguiente lo tenias en la mano, así era el abuelo, genio y figura hasta la sepultura. Ahora no lo lloramos, tuvo una buena vida, fue querido y quiso a los suyos con devoción, viajó, amó y sobrevivió a una guerra, sus últimos años estuvo muy bien acompañado y creo que puedo decir muy orgullos que lo hicimos feliz.

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